Sirva este quinto y último post como colofón para m Historia de El Soto de Móstoles.
La creación de un Parque Natural en la finca El Soto representó la culminación de un proceso de aprovechamiento de terrenos municipales para emplazar equipamientos e infraestructuras públicas, que como vimos en anteriores post, empezó en los años cincuenta con las instalaciones de extracción, bombeo y suministro de agua potable al pueblo, continuó en los setenta con las instalaciones deportivas y la N-V, y terminó en los ochenta, con la depuradora y el parque.
La idea de crear una zona verde para esparcimiento y deleite de los mostoleños se remonta a 1970, cuando el ayuntamiento constituyó una comisión especial formada por el alcalde, Victorino Rodríguez Manzano, y dos concejales, con objeto de viajar al extranjero para tomar ideas que sirviesen para inspirar al consistorio en su proyecto de Jardín Botánico.
En 1971 se encargó al arquitecto Alejandro Cañada Peña la redacción del proyecto, junto con el del polideportivo, y en 1972 se destinaron 150.000 para elaborar el anteproyecto.
Dos años después Carlos Soriano Martín y los alumnos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes presentaron un anteproyecto, que fue aprobado en 1975.
Los avatares políticos y socio-económicos de la Transición aparcaron el proyecto varios años, aunque en 1979 se hizo un presupuesto de 585.000 pesetas para instalar unos viveros municipales en la finca, que aún existen.
La contaminación del arroyo del Soto, debido al importante vertido de aguas residuales sin depurar que realizaban en él tanto Alcorcón como Móstoles, empezó a preocupar a las autoridades de ambos municipios ya en la segunda mitad de los años sesenta, y en los setenta se hicieron numerosas gestiones, presupuestando partidas concretas y hasta negociando con el Estado posibles subvenciones, para que en mancomunidad con Villaviciosa de Odón y Alcorcón, se construyese una depuradora de aguas fecales. También este proyecto quedó aletargado unos cuantos años.
Hubo que esperar a comienzos de los ochenta para que se retomaran ambos proyectos, integrando el de la depuradora en la red del Canal de Isabel II.
En aquella época lo que quedaba sin ocupar en la finca de El Soto no tenía un uso concreto, a excepción de una franja de terreno al Sur de la misma, a la izquierda del camino del Soto de San Marcos –que la atravesaba y atraviesa aún hoy, haciendo de acceso al parque e instalaciones deportivas, si bien en su tramo urbano se denominó Avenida de los Deportes y a comienzos de este año se ha rebautizado como Avenida de Iker Casillas-, en el que había un circuito de motocross.
Plano de El Soto a finales de los años setenta
A finales del año 1981 ya se planteaba la construcción del Parque Natural, con una inversión inicial de 250 millones de pesetas para reforestación y equipamiento y otros 800 para la depuradora. Se planeaba cerrar el perímetro del parque con 3.000 metros lineales de zócalo y valla, abriendo cuatro puntos de acceso, y la recuperación de 3.000 olmos deteriorados por la contaminación del arroyo del Soto; de hecho hubo que hacer talas para disminuir la densidad del bosque y permitir el saneamiento de la arboleda, si bien se pensaba plantar otros 2.000 árboles en el resto de la finca. En una primera fase se construiría una red de riego automático y se pretendía habilitar “un parque infantil de tráfico equipado con señalización, isletas y dos circuitos de bicicletas y patines”, que no vieron la luz, y habilitar además “tres grandes zonas para pic-nic con merenderos, papeleras, bancos, quioscos, vivero, casa del guarda, pistas polideportivas y zonas de juegos recreativos”; como es obvio, las previsiones iniciales no se cumplieron y algunas cosas se ejecutaron y otras no. En una segunda fase, en 1983, se planeaba construir la planta depuradora y un lago artificial de 10.000 m2 que se alimentaría de las aguas depuradas de la misma.
Vistas aéreas de El Soto a mediados de los años ochenta; se observa ya construida la valla perimetral y la carretera de circunvalación, así como el tendido de la red de riego; la arboleda aún no había sido diezmada y todavía no se había modificado el cauce del arroyo del Soto
Las obras se fueron prolongando durante varios años y entre febrero y mayo de 1986 se construyó el lago artificial; en diciembre del mismo año fue necesario arrancar 200 olmos de la vieja arboleda, dejándola más reducida que nunca, si bien esta pérdida se compensaría con la plantación de 2.200 chopos, sauces, pinos y cedros. Ignoro si se llegaron a plantar todos en un principio o de forma escalonada, pero nadie duda de que en estos 25 años la población arbórea del parque ha ido en aumento. Incluso se emplearon escolares en la plantación de semillas en los viveros, en una de las cuales estuve presente yo mismo, cuando era niño. En el lago se pusieron inicialmente 36 patos, y su población de aves –como el resto de fauna- también se ha visto incrementada desde entonces.
Vista aérea de El Soto poco antes de su inauguración (1986 o 1987), con las obras de desvío del cauce del arroyo y construcción del lago artificial muy avanzadas
En cuanto a la depuradora, se diseñó para una población de 330.000 habitantes –previsiones que quedaron obsoletas y rebasadas a comienzos de este siglo XXI-, recogiendo las aguas fecales del Oeste de Alcorcón, Móstoles y Oeste de Fuenlabrada, con una extensión de 6 Ha. para las instalaciones.
Vista aérea de la E.D.A.R. Arroyo del Soto, poco antes de su puesta en marcha en 1987
Los técnicos del Canal de Isabel II planificaron además la modificación del cauce del arroyo del Soto a su paso por el parque, dejando espacio para el lago artificial de 3,5 Ha. en el centro del mismo –que en un principio contaría con un embarcadero, que no se hizo-, abastecido por una piscina de filtración de 5.500 m2 cubierta con un mirador. El antiguo cauce y la ribera del arroyo habían sufrido una fuerte erosión en los últimos años, debido al enorme caudal que transportaba, al verterse en él las aguas residuales de Alcorcón y Móstoles, que suponían un gran volumen de líquido; este incremento y la contaminación habían modificado notablemente la cadena trófica.
Parque Natural de El Soto en 1987
En cuanto al parque, se trazó una red de caminos y sendas, unos de zahorra, aptos para el paso de vehículos motorizados, y otros sobre el terreno natural, de carácter peatonal. Se acondicionaron los accesos –construyendo una vía pavimentada que circunvala el recinto para desviar el tráfico rodado del camino del Soto de San Marcos-, se habilitó una zona de aparcamiento, se tendieron un puente y tres pasarelas sobre el nuevo cauce del arroyo y se construyeron un kiosko-merendero y edificio de servicio, tres fuentes de agua potable y diversas instalaciones, mobiliario, iluminación y zonas de juego infantil.
Lago de El Soto en la actualidad (cortesía de Manuel García Higuera)
Finalmente, el Parque Natural fue inaugurado el 8 de mayo de 1987 por el presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina. La fecha y el contexto de la inauguración me hacen sospechar que se trataba de la ya habitual estratagema política de hacer campaña promocional de cara a las próximas elecciones, en este caso las autonómicas y municipales del 10 de junio de 1987, que ganó, en ambos casos –ayuntamiento y CAM-, el PSOE.
Desde entonces todos los mostoleños hemos podido disfrutar de inolvidables momentos de ocio y recreo en este pulmón verde de Móstoles. Sorprende ver lo frondoso y bonito que ha llegado a ser en la actualidad, lo que hace todavía más agradable el paseo por sus caminos y praderas. Espero que todos contribuyamos a mantenerlo para nuestro goce futuro y el de las generaciones venideras.
Vista aérea cenital de El Soto en 2011: instalaciones deportivas, depuradora y zona verde
Por cierto que, entre 1996 y 2004, se celebró de forma anual el FESTIMAD en este parque.


























